No hay nada que queme más que lo que nunca se tuvo y se sigue anhelando. Ese espacio que se le abrió a quien nunca quiso llenarlo; ese espacio
arde cuando hay ausencia total o presencia parcial del propietario, arde y daña constantemente. Y no hay nada que hacer al respecto porque nadie puede ser retenido, ni el espacio puede
d i s i p a r s e, y mucho menos ser llenado, cuando solo una silueta encaja. Silueta que ya está completa.
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