Vuelve a mí la sensación de estar atada, esa de la cual con engaños me había hecho creer a mí misma que ya no existía, que aquellas cuerdas ya estaban cortadas, por fin era libre... Pero nunca fue así, simplemente tomé el camino fácil, el cual es: no tomar ningún camino, eso hice.
Permanecí inmóvil, imperceptible, inconmovible... si el limbo existiera, muy seguramente ese sería mi lugar. Fue hasta que intenté escapar de nuevo que la cuerda volvió a halar, y me di cuenta que no estaba libre... me paré firme, y decidida corrí con todas mis fuerzas, pero solo conseguía que la cuerda me estrujara más y más, realmente me estaba lastimando, y cuando empecé a sangrar comprendí que así no lo lograría; entonces decidí regresar al inicio, y allí frente al nudo, con las manos ampolladas de tanto pretender soltarlo solo una pregunta retumbaba en mi mente ¿porqué no puedo yo desatar el nudo si yo misma fui quien lo ató?
No hay comentarios:
Publicar un comentario